El país futbolístico no ha podido entender todavía la situación del Fútbol Profesional Colombiano. Decir que el fútbol es un negocio privado, la multinacional más grande del mundo, con su base de operaciones en Suiza, es descubrir que el agua moja. Con la negociación entre Ramón Jesurún, presidente de la DIMAYOR, y los operadores de televisión por cable lo han tenido que entender a la fuerza. Pero aún así, se niegan a aceptar el concepto principal. Jesurún está dejando a la gran mayoría de colombianos sin fútbol y ni siquiera pestañea. Sabe que la responsabilidad recae enteramente sobre los cableoperadores y la responsabilidad de servicio con sus suscriptores. La DIMAYOR ya hizo su negocio.