La situación es preocupante para los adiestradores del Deportivo Cali y la selección Colombia: Rubén Darío Insúa no convence y Leonel Álvarez tampoco. Ambos tienen falencias en la lectura de los partidos, el gaucho los hace prematuramente, desarmando lo poco que funciona; el paisa, por el contrario, se demora mucho y se deja ganar la mano de los contrincantes. En el aspecto motivacional, los rumores indican que hay conato de sindicato en la tricolor. Muchas dudas con la lesión de Radamel García, su mismo mecanismo y las declaraciones de periodistas como Fernando Niembro le dan puntos a las sospechas sobre las diferencias con el entrenador. En el Cali, no se habla de sindicatos pero en la cancha pareciera que lo estuvieran haciendo; los jugadores no corren. Para Álvarez, el reto está en plantearle un partido inteligente a los buenos jugadores argentinos; el de Insúa, superar los intereses del "Hombre del Maletín".