Todos hablan de los favoritos: Alemania, Argentina, Brasil, Francia, Holanda, Inglaterra. Del actual campeón, Italia, más bien poco. De España por su arrolladora clasificación.
Son los protagonistas de esta fiesta de multitudes, como también lo son sus figuras. Lionel Messi, vedette del momento, quien puede ponerse a la par de Pelé y Maradona en este Mundial. Un diario argentino tituló del equipo de Maradona: “Messi y 22 más”.
Pues veremos a Messi y otra constelación de jugadores: el también argentino Tévez, los brasileños Kaká, Robinho, Elano y Baptista; el portugués Christiano Ronaldo; los italianos Di Natale y Buffon; los franceses Henry y Ribéry; los ingleses Defoe, Joe Cole y Rooney; los españoles Casillas, Xavi y Villa; los uruguayos Castillo (Deportivo Cali), Gargano y Forlan, y faltan nombres...
Pero poco o nada se menciona a otros equipos que frecuentan mundiales y parecen estar en la sombra mediática. Comencemos por los africanos que al fin y al cabo están en su continente y han exhibido buen fútbol, pero que generalmente se quedan en la segunda y tercera rondas. Los más conocidos, Camerún y Nigeria, pueden ser protagonistas. Por cortesía habrá qué citar al anfitrión Suráfrica.
De Europa no lucen por ahora Serbia, Eslovenia y Eslovaquia. Recordemos que estos países surgen de la separación de Yugoslavia (Serbia y Eslovenia) y de Checoslovaquia (Eslovaquia), selecciones que siempre fueron muy fuertes. Portugal y Suiza también deben animar.
Estados Unidos y México han estado presentes en los últimos mundiales y no son propiamente peras en dulce. Algo parecido podría decirse de Corea del Sur por Asia y de Paraguay por Suramérica. Agregaría a Chile gracias a Bielsa, y a Uruguay por respeto a un excampeón.
Para nosotros, Colombia es el gran ausente. Hemos participado sólo en cuatro mundiales de fútbol.
Lo más destacado de la actuación en Chile 1962 fue el empate a cuatro goles con la Selección de la Unión Soviética del mítico arquero Lev Yashin. El costeño Marcos Coll marcó un histórico gol olímpico esa tarde en Arica. El Deportivo Cali aportó con su puntero derecho Germán “Cuca“ Aceros, quien anotó uno de los goles.
Reaparecimos en Italia 1990. Fue la única ocasión en que pasamos a octavos de final. Para destacar, el empate a un gol con Alemania –que sería el campeón- y aquella agónica e inolvidable combinación entre "Bendito" Fajardo, Pibe y Rincón. Previamente se había derrotado 2-0 a Emiratos Árabes y perdido con Yugoslavia 0-1. En la fase siguiente, ante Camerún, una payasada irresponsable de Higuita terminó con la ilusión.
Cuatro años después llegamos a Estados Unidos como favoritos, gracias a un pronóstico calenturiento de Pelé. De entrada, Rumania desenmascaró la falsedad de “tener el balón”: 1-3 con el balón en los botines de los colombianos casi todo el partido. Contra Estados Unidos ocurrió una especie de apocalipsis que develó el bajo mundo presente de amenazas, apuestas y muerte. Lo que pudo ser un importante triunfo 2-1 ante Suiza pasó inadvertido, con la destacada actuación de Harold Lozano a quien Maturana tenía como suplente de “Barrabás” Gómez.
En 1998, Bolillo al mando, pasamos con más pena que gloria por Francia. Un triunfo apretadísimo ante Túnez por la mínima con gol de Léider Calimenio y sendas derrotas ante Rumania e Inglaterra nos dejaron por fuera. Rebelión, fuga y regreso del “Tino” dejaron su impronta y condimentaron la eliminación.
Doce años después de nuestra anterior participación mundialista, se da la fiesta en Suráfrica donde no estamos del todo ausentes. Las cámaras del espectáculo que verán millones, enfocarán por momentos al llanerito Oscar Julián Ruiz, quien quizás pueda ser el mejor árbitro del mundo por la extraordinaria capacidad de resolver partidos a su antojo de manera imperceptible.
También veremos tomas del caleño Reynaldo Rueda, quien ha llevado a Honduras a la fiesta mundialista. Dirigirá a la “Cenicienta” del Grupo H ante el favorito España, la difícil Suiza y el Chile de Bielsa. Le deseamos al equipo de Rueda más que una digna actuación.
Quizás no pase inadvertido por sus calidades de ruidoso locutor deportivo el Embajador de Colombia en Suráfrica, Edgar Perea, más que excelentísimo como corresponde a las dignidades diplomáticas, un personaje extravagante. Qué pena con Suráfrica.
En la feria de vanidades, seguramente estarán también en las tribunas VIP de los estadios el filósofo Maturana y su pupilo Bolillo, por cuenta de la Federación. Los de las gestas en Italia 90, EEUU 94 y Francia 98, quienes están nuevamente al frente de nuestra Selección básicamente con el mismo discurso de los años noventa.
Temas propuestos
1. ¿Se "empelotará" Maradona en el obelisco de Buenos Aires?
2. ¿Surgirá de las sombras alguna sorpresa en Suráfrica?
3. ¿Será el Mundial la consagración de Messi?
4. ¿Cuál será el colombiano más destacado del Mundial?
Don Pancho
Imágenes cortesía de espectador.com.