DESDE LAS ENTRAÑAS DE LA CULTURA ALTERNATIVA
ste año salió por el sótano del Bernabeu, y con el rabo entre las patas, el presidente Ramón Calderón; quien tomó el equipo que dejó el ahora repitente presidente Florentino Pérez. Pasó de una era galáctica venida a menos a un despilfarro en contrataciones, más de 300 millones de euros en jugadores como Drenthe, Saviola, Van der Vaart, Huntelaar, etc., que no generaron recordación, atados a contratos ridículos y pagos de increíbles comisiones. A pesar de esto consiguió 2 títulos de liga, pero nadie los recuerda con fervor, a raíz de un juego horrible y un equipo mal planificado; el Madrid bajo su gestión se convirtió en el hazmerreír del fútbol europeo.
El presidente Rodrigo Otoya y sus compañeros recibieron en la transición de mando a un Cali campeón del interminable “Canciller” Arias; ambos directivos se encontraron un título en 2005 a expensas de haber tenido que ganar 5 partidos en línea para clasificar entre los 8. Las campañas anteriores con Arias fueron de sinsabores. Desde esta nueva administración, - cuyo tiempo se agota este segundo semestre de 2009 y todo hincha caleño no ve la hora de cumplirse, excepto ellos - existe un despilfarro de dinero en contrataciones de jugadores extranjeros, nombres como Lucas, Asencio, Ferreyra, Cornejo, Espínola, etc., aumentaron la feria de liquidaciones e indemnizaciones, malgastando el dinero de la venta de figuras canteranas como Montero, Domínguez, Zapata y Abel Aguilar. Son 3.5 años perdidos a pesar del título con el que comenzaron su campaña; la improvisación, errores y desconocimiento para la actividad futbolera dista de unas brillantes vidas ejecutivas. El Cali bajo su gestión se convirtió en un equipo del común en el fútbol colombiano. Actuaciones paupérrimas en una Copa Libertadores (1 de 18 puntos) y una Copa Sudamericana (sin superar el corte), sin clasificar por primera vez dentro de los 8 semifinalistas desde que se dividió el torneo anual a campeones por semestre, goleadas dolorosas, en fin.
El Nacional de Quintabani venía de 2 campeonatos seguidos, conseguidos a punta de pito y por inercia de juego, lo que implicó la salida de su técnico. Secreto a voces era el sindicato dentro del equipo, pero llegó uno de la casa como solución. Inició Barrabás su segundo periplo con los mismos y la cosa no funcionó, luego Santa con Aristizábal y nada, eliminados de los 8. Viene Luis Fernando Suárez, mundialista por herencia, de buena campaña con el Pereira partiendo de ceros, sigue con los mismos jugadores que hicieron fracasar al anterior técnico. En una entrevista desafortunada, metió a los jugadores en la hoguera y estos lo resultaron quemando. Nacional tuvo su peor campaña en muchos años, 3 técnicos damnificados rendidos sin dar pelea y los mismos jugadores de siempre campantes como titulares, cobrando nómina.
El Cali, después de Sarmiento, inició el desarrollo de una “planeación estratégica”, allí estaba definido aquel infortunio de apellido Labruna; luego pasó Otero al paredón y fue fusilado por los verdugos que estuvieron al mando de “el Papi” con el beneplácito de La Junta. Se decidió al interior de semejantes caballeros que la nueva aventura técnica debía ser extranjera, y el de turno fue Carreño, al cual el codazo de Umaña pareció afectarle el norte. Luego la solución perfecta: uno de la casa, claro que por descarte, y pusieron en el sartén a Ricardo Martínez, perfecto fusible para una irregular campaña. Posteriormente, después de quemado el fusible, la solución no fué otra que el Profesor José Eugenio Hernández, otrora guía líder que nos llevó a un título del torneo colombiano y subtítulo de Copa Libertadores, aunque en voz baja también fue licenciado por malos resultados por el Canciller, por Nacional y Millonarios, luego reencauchado por la Selección de Panamá y posteriormente por el quemado Pinto en la Selección Colombia. El regocijo de sus palabras iniciales con los hinchas contrastan con su presente y el del equipo; su vitalidad para salir de jugadores problema no se compadece con la terquedad de su esquema de juego. 4 técnicos chamuscados y el actual dentro de su cuarto en llamas.
Con Florentino a bordo de nuevo, el Madrid trata de recuperar el tiempo perdido con Calderón. En una operación riesgosa ha invertido de un solo tajo más de 200 millones de euros en Kaká, Cristiano Ronaldo y Benzema, devolviendo la ilusión a su hinchada y opacando el trébol de títulos de su némesis Barcelona. Aprendió de sus errores pasados y le entregó el equipo a un técnico que a punta de lucha y con un equipo más humilde logró protagonismo en España y Europa: Pellegrini. Estos jugadores garantizan al club ingresos por publicidad y mejoran la posición de negociar derechos de televisión, cosa distinta a los jugadores de Calderón. La apuesta es arriesgada, ya que los costos son altos, pero al menos hubo alguien con los huevos bien puestos y sin jugar ha devuelto el equipo y su moral donde pertenecen, a la élite mundial del fútbol.
El Cali siempre ha sido un equipo de élite en Colombia, venido a menos por esta administración. Después de 7 torneos pudieron contratar algo decente, un acierto después de tanto error fue traer jugadores como Andrés Pérez, Sebastián Blázquez, entre otros, pero tapando huecos y por mentalidad de pobre desperdiciaron la posibilidad de tener en nómina a Pablo Martín Batalla, oportunista como él solo. Al parecer éste torneo será el complemento de 3.5 años desastrosos, ya que decisiones sobre la marcha serán difíciles de tomar, a pesar de expresar su descontento Otoya desde el primer partido y, afortunada o infortunadamente no hay margen de maniobra para La Junta. La hinchada y los socios deben ser delicados en el análisis de las propuestas de los aspirantes para no repetir otro cuatrienio tal; y por lo visto, ojalá esta segunda parte del Canciller sea como la de Florentino, que haya aprendido de los errores anteriores y devolviéndole al equipo su status perdido.
Cabrero, segunda opción después del evasivo Israel, vino, vió y se atrevió a cambiar. Después de una triste pretemporada tuvo los huevos para decir que necesita 10 partidos, algo paradójico en el medio. Pero esta espera no es con los mismos jugadores: puso 2 laterales nuevos, bajó al medio a Vélez y Baiano, sentó al Ringo, sacó a Rentería y Galván, en fin, no se quedó quieto. Reconoce que el equipo juega mal, pero va recomponiendo el paso, se atrevió a lo que los 3 técnicos anteriores nunca hicieron, y está dando resultado. Tan es así, que la parcial del Nacional, conociendo del cáncer, ha decidido acompañar al técnico, metiendo más de 30 mil aficionados el pasado domingo. El testimonio del técnico es este: "jugamos mal pero ganamos bien porque tuvimos un mérito: cuando no se puede ganar jugando se tiene que ganar corriendo y si algo me deja tranquilo es que Nacional sacó la actitud de un equipo grande que a veces, sin jugar bien, tiene que ganar tirando la camiseta encima del contrario".
El Profesor Hernández ha tomado la base del equipo, pero para acomodarlos al sistema que sabe jugar, desde hace 10 años que dirigió al Cali, con un solo delantero. Ha sacrificado jugadores como Sergio Herrera, Pipe Pardo, Elkin Calle y hasta el aclamado Armando Carrillo. Salvo presión de la hinchada salió una publicidad por radio solicitando que el público asista al estadio para ver al equipo con 2 delanteros. Sus desaciertos, que parten de la terquedad llevada al extremo, hacen desdibujar un Cali con buenos primeros tiempos que ilusionan, es cómo si le doliera ver al equipo jugando bien, pareciera que su placer futbolístico es ver al Cali sufriendo por sostener un resultado. Leer los artículos de hace 7 u 8 meses cuando expresó el Profesor que ningún jugador rosa podía enrolarse en el Cali parecen hoy promesas electorales hechas por Chávez Frías hace ya como 10 años. Se aceptaría en la prensa y los hinchas si su conocimiento del grupo fuera poco por ser nuevo, pero esa excusa murió hace mucho, dejando en el ambiente que el módulo que aplica es debido a limitaciones tácticas. No de otra manera se explica cómo cambia la estructura de un equipo desdibujándolo de un tiempo a otro, es el mejor de todos para esta tarea. Acomodando la frase de Cabrero a la realidad del técnico del Cali hoy, podría ser algo así: "jugamos mal el segundo tiempo pero ganamos mal porque tuvimos un mérito: cuando se puede ganar jugando bien se tiene que ganar defendiendo y si algo me deja tranquilo es que Cali sacó la actitud de un técnico de equipo chico que, a veces, sin jugar mal, tiene que ganar colgándose de los palos".
El Cali estuvo a punto de llegar a la final gracias a sus jugadores, aunque aparte de los rivales, tuvieron en contra a directivos y técnico. Tiene que ser desmotivante para jugadores como Elkin Calle, Armando Carrillo, Pipe Pardo, Michael Ortega, Hungría, entre otros, la falta de fútbol, teniendo encima a jugadores de menor rendimiento como Danny Aguilar, Éisner Loboa, Sergio Herrera, Jámel Ramos, etc., como titulares indiscutidos del técnico, así como los directivos inconformes como juega el equipo, pero sin los pantalones para ir a apretar al técnico. Necesitamos unos directivos que devuelvan el curso del Cali al norte, que arriesguen en jugadores de la cantera como política, un técnico líder en manejo de grupo y con sentido común, una hinchada que reclame cuando es justo, que apoye cuando hayan procesos firmes y unos socios con la enorme responsabilidad de elegir a personas éticas con conocimiento del medio a dirigir.
Temas propuestos
1. ¿Cuál es el revulsivo que necesita el Cali para salir del círculo vicioso en el que se encuentra?
2. ¿Traer jugadores de cartel sería un buen negocio para la próxima Junta Directiva?
3. Comentarios generales sobre la entrada.
Jota