La Asociación vive una transición de poder muy incómoda. La hinchada asume que son Humberto Arias y su grupo de Socios Activos los que tienen el mando. Con seguridad, la condecoración del Congreso de la República al Deportivo Cali en la Universidad Santiago de Cali (?) algo tuvo que ver. Las declaraciones de Fernando Marín como "vocero" del nuevo Comité y la incesante y desordenada búsqueda de un director técnico también hacen parte de la nube de humo que cubre a la dirigencia verdiblanca. Sin embargo, la manija aún la tiene Otoya y se siente en las decisiones absurdas con las que cierra su periodo. La muy temprana transferencia del buen central juvenil Jeison Murillo es (ojalá) la última medida desesperada de la Junta saliente. ¿Quién manda a quién?
El vacío de poder ocurre por la misma estructura electoral de la Asociación. Los candidatos prometieron el cielo sin investigar a fondo la real situación del Deportivo Cali. Excepto por Misión Verdiblanca, ninguna plancha pudo plasmar en su proyecto cómo iban a lograr sus objetivos y mucho menos, pasaron por una notaría a afirmar sus promesas electorales. Los socios terminaron votando por la billetera de Humberto Arias creyendo que el Presidente Honorario iba a sacar de sus ahorros para conseguir refuerzos de "categoría" y "jerarquía". Don Humberto ya dijo que no, que había que tener paciencia. Declaración que no gustó, porque la ilusión de la billetera de Don Humberto era grande y la paciencia no es una de las principales características de esta hinchada. Primer desconsuelo. Sigue la búsqueda del técnico, en la época electoral sonaban técnicos uruguayos, chilenos y serbios; hoy, el técnico es colombiano. La razón: no hay plata. Y sí, no la ha habido desde hace rato, todo el mundo lo sabía menos los candidatos. Segundo golpe y no para ahí. Cada miembro del Comité busca un técnico diferente, y aunque dientes para afuera muestren unidad, no existe un criterio uniforme para elegir el técnico. El tercer y último episodio funesto es el rumor de quien es el máximo candidato a asumir la conducción técnica azucarera: Eduardo Lara. Después de la selección Colombia, Lara quedó muy mal parado. Tiene la imagen de un técnico débil, que se deja manipular de prensa y empresarios, y que por ese motivo no logra consolidar un estilo de juego. Lo peor del caso es que a Lara ni siquiera lo pone la Junta lo pone la Sarmiento. Claro, siempre hay quien pesque en rio revuelto y más cuando les abren la puerta de par en par.
Lo que se entiende es que el Deportivo Cali, como estrategia para algo que todavía no es claro, necesita una filial en la Primera B. El dinero para lograrlo no está disponible y necesita de una alianza. La opción la tomó la Escuela Sarmiento Lora, de estrechos vínculos con la Asociación desde hace tiempo. Pero los miembros del Comité Ejecutivo no pensaron encontrarse con María Clara Naranjo, que aparece en la página web de la Sarmiento como asesora de presidencia y del comité ejecutivo. Para que una dama tenga figuración en estas instancias, en un deporte que es de dominio masculino por antonomasia, necesita de mucho conocimiento y personalidad. Los miembros del Comité no sabían quien estaba del otro lado de la mesa de negociación. Ella descartó a Umaña y presionó por Lara, y parece que el Comité va a ceder. No hubo necesidad de montar una SA para que otros asumieran control del Deportivo Cali y ahora quién sabe con qué interés.
¿Qué tanto se necesita la alianza con la Sarmiento? ¿La filial en la B es un tema urgente para el Club? Quién sabe. La hinchada creería que hay temas más importantes por solucionar. Y es cierto, la Junta "se mueve" pero no concreta algo coherente. Arias pide paciencia pero no da los motivos necesarios para que la hinchada se la conceda ahora que su billetera no está disponible.
La solución es fácil y está a la mano. Lo difícil es que el nuevo Comité tenga los pantalones para plantearla y ejecutarla. Tendrían que hablar claro y explicar la verdadera situación financiera de la institución. La antigua Junta deja a unos buenos técnicos y jugadores. Habría que darse la pela y unir al Universo Azucarero en torno a un proyecto nacido en la entraña. Darle continuidad a quienes han hecho todo el proceso en la cantera. Olvidarse de alianzas que le quiten el poder al Cali sin ningún beneficio para el mismo (al contrario de la SA) y centrarse en las preguntas fundamentales: A qué va a jugar el Cali, cuál es el perfil de técnico que puede jugar a lo que decidieron, cómo van a sacar al Cali de la olla.
La nueva Junta arranca desilusionando al hincha, dando tumbos y haciendo recordar los comienzos de su antecesora, que siempre dejó todo para los martes (y nunca pasó nada). Todavía tienen tiempo para amarrarse muy bien los pantalones y tomar decisiones que propicien un proceso futbolístico y administrativo verdadero, por más impopulares que sean. Si continúan así, el Cali será la filial de la Sarmiento y vendrán técnicos y jugadores de relleno. Que los nuevos miembros de la Junta despierten ya y ordenen la casa.
Temas propuestos
1. ¿Cómo les parece el comienzo del nuevo Comité Directivo? ¿Están bien encaminados?
2. ¿Al Cali le viene bien la alianza con la Sarmiento en los términos conocidos?
3. ¿Es Lara el técnico que necesita el Cali?
Bonus track: ¿Qué proceso (posible) uniría a todos los estamentos del Club en torno al equipo?
Obelisco
PS: Felicitaciones a la Corporación Club Deportivo Tuluá por su ascenso directo a la Primera A.
Imágenes cortesía deporcali.com y mediotiempo.com.