Gordo, calvo y con muy mal estado físico, el charrúa Gustavo "Michelin" Biscayzacú aparece para el Cali en los momentos más difíciles. No es rápido, gambeteador, encarador, alto, de movimientos afortunadas o un experto en salir del fuera de lugar. Tiene dos virtudes a su favor: el tiro libre y su ubicación en el segundo palo a tiros cruzados. Con eso le basta y le sobra para ser goleador en el FPC. A su antecesor, Diego Álvarez, quien se veía con mejor estado físico, luchando balones en todos los sectores y construyendo juego, no le iba bien cuando se los dejaban servidos. "Michelin" no cumple ni con la mitad de las tareas que realizaba "Diegol", pero sí hace la principal, anota goles. Y en el fútbol lo importante es eso, anotar más goles que el rival. No es la tenencia del balón, ni la sensibilidad con el mismo, el achique y el agrande, no, son los goles aunque a más de medio país le cueste entenderlo.