Fue a mediados de 1949 cuando el Club Deportivo Los Millonarios pudo lograr - aprovechando la huelga del fútbol gaucho - la primera gran contratación del fútbol profesional colombiano. Por aquella época el pueblo sólo tenía un tema de discusión: la política. El campeonato local era incipiente, las asistencias eran bajas; un fútbol de potrero, con jugadores inexperimentados y un espectáculo nada llamativo. El país futbolístico no existía. Aunque El Dorado es una falacia para muchos, porque estuvo poblado de jugadores extranjeros, fue una simple cuestión de época. Como en cualquier otro fútbol que da sus primeras patadas (estadounidense, japonés, árabe) el momento estaba dado para traer a los jugadores que iban a brindar espectáculo y enseñarle el juego a los locales. En Colombia también intentaría cumplir la función de distraer al pueblo de la violencia incipiente a raíz del "Bogotazo". Como estrategia, El Dorado fracasó parcialmente; aunque fue gran entretenimiento para las masas, no pudo salvar a Colombia de la violencia que aún vive y el fútbol local progresó muy poco. Eso sí, el espectáculo fue brillante y atrajo a propios y extraños. Hoy por hoy, con todo lo malo, el fútbol es prácticamente el único deporte que vende en Colombia, y la causa puede rastrearse fácilmente a El Dorado.
Adolfo Pedernera llegó a la capital de la República más que por dinero o fama, por recomendación de un amigo, Carlos Aldabe (contratado recientemente por el equipo azul como jugador y técnico). Famoso por sus gestas en la selección Argentina y en la histórica delantera de River Plate de principios y mediados de los años cuarenta ("La Máquina") con otros grandes como Ángel Labruna, Félix Luostau, José Manuel Moreno y Juan Carlos Muñoz se llevaría todos los elogios de las revistas nacionales: "[...] Pedernera es un jalón que señala y que separa dos edades distintas: ...antes y después de Adolfo Pedernera." en Cromos; "Es el más prodigioso e inteligente jugador que pisa hoy las canchas colombianas.", en El Espectador. Debutó con tres goles en el Deportes Caldas y su fama siguió subiendo como espuma. En la previa de un encuentro contra la Delincuencia en Cali - dice la revista Semana de julio de 1949 - tuvo que salir huyendo de los aficionados que lo perseguían "hasta en el comedor". Esa fecha fue la de mayor asistencia en el año para la Delincuencia y dice la historia que a la salida del estadio, un hincha Delincuente lo mordió en el brazo para saber si estaba hecho de carne y hueso. Pedernera marcaría una época para Los Millonarios haciendo parte del Ballet Azul, el mejor equipo del mundo en su momento. También sería clave en la historia de los otros dos clubes colombianos que nacieron grandes: Indepediente Santa Fe y el Glorioso Deportivo Cali. Así fue la fastuosa llegada del primer ídolo del FPC.
El gran clásico colombiano nació en 1949 cuando "El Ballet Azul" se enfrentó en encuentros dramáticos con el "Rodillo Negro" de Mosquera, Barbadillo y López. La primera gran final (encuentro directo) del FPC la jugarían Deportivo Cali y Millonarios y Pedernera sería determinante para el título Azul. Desde ahí, y a partir del reto impuesto por Los Millonarios por la supremacía del fútbol nacional empiezan a desfilar ídolos en el Deportivo Cali. Quienes vivieron los 50s tuvieron al "Rodillo Negro"; en los 60s Iroldo Rodríguez de Oliveira, Ricardo Pegnoty, Mario Desiderio, Juan Carlos Lallana, Miguel Loayza, etc.; en los 70s Nilson Severino Díaz, Alberto de Jesús Benítez, Néstor Leonel Scotta, Juan Ernesto Álvarez; en los 80s, y con el reto de vencer al narcotráfico, llegan Waldemar Victorino, Amaro Carlos Nadal, Amado Nunes, Jorge Aravena; los 90s se definieron con ídolos nacionales aunque Gustavo Sotelo, Rafael Dudamel y Óscar Quaggliata marcaron diferencia; y en la primera década de 2000 no hubo muchas contrataciones que llevaran masivamente a la afición a curiosear hasta el Bonilla Aragón (y ahora con el estadio tan cerca...).
Hubo varias escaramuzas de "ídolo" de 2000 a 2010, en su mayoría con pasaporte local. El primero fue Giovanni "Pispirispis" Hernández, elemento que llegó muerto al Deportivo Cali precisamente después de hacerle el feo al verdiblanco por irse con el Juguete de Miguel para hacer parte de la larga lista de jugadores quemados en el rosa. Su máxima gesta fue la goleada que Unión Magdalena le propinó al Cali en Santa Marta, una de las más abultadas y vergonzosas de la historia verdiblanca. Increíblemente, algunos todavía creen que fue ídolo. Luego estuvo uno que pudo estar en el curubito de ídolos pero que contaminado por la epidemia de sindicatos de la era Humberto Arias, dejó a un lado su amor por el Cali y no entregó todo su fútbol en momentos determinantes: Álvaro "Caracho" Domínguez. Su punto más bajo llegó en aquel partido en Bogotá contra Santa Fe en el que se pierde la clasificación a la final en medio de los reclamos de Frangipane y Cardetti. El rol de Rodallega y Pérez en el título de 2005 los llevó a una alta valoración en la hinchada sin llegar a tener el estatus de ídolos. Después de eso la cantera tuvo un papel predominante: Freddy Montero, Michael Ortega y Luis Fernando Muriel fueron fugaces.
La ineptitud de las directivas acabó con el que pudo ser la gran estrella verdiblanca de la década: Pablo Martín "Diego Luna" Batalla. Ocurrió algo similar con Martín Cardetti y Roberto "Chorrillano" Palacios, los últimos extranjeros con el suficiente talante para vestir la azucarera. El mayor esfuerzo por revivir un equipo con alta cuota de contrataciones fue el nefasto "Green Team"; conformado por mercenarios del fútbol, "goza" aún de un pésimo recuerdo en el Universo Azucarero como punto de partida para la desaparición progresiva de la mística Verdiblanca.
Hoy, el hincha del Cali se conforma con cualquier cosa. Andrés Pérez goza del estatus de ídolo sobre todo en la hinchada más joven porque mete huevos, medio corre y es buena gente; Morel tiene su fanaticada por tres goles anotados a un equipo que es más de la B que de la A, Juan Guillermo Castillo por ser el arquero suplente de la cuarta selección del mundo. Y esto no es sólo un fenómeno en el Glorioso, supuestamente los mejores jugadores del FPC en su momento llegaron a ser mentiras como Giovanni "Torombolo" Moreno y Giovanni "Angustias" Hernández. En el mismo Millonarios, el referente es un paquete llamado Rafael Robayo. Afortunadamente en el último tramo de 2010, se destacaron jugadores de verdad como Dayro Moreno y Fernando Uribe y salvaron la patria de un "fútbol de potrero", como lo infería Pedernera hace más de 60 años, o "amater", como diplomáticamente lo llama el internacional volante exDelincuencia Fabián Vargas.
Uno de los actuales directivos del Cali en su campaña política promovió la idea de traer a un ídolo para que el Cali recuperara ese plus que perdió en la última época de la mano de Arias y Otoya. Aunque la idea fue buena, se equivocó en la selección del protagonista. Carlos Valderrama fue grande para quienes lo vieron en su máxima expresión con el Cali de mediados de los años ochenta. Pero mucho tiempo pasó y el "Pibe" ha hablado mucho. El recuerdo del "Mono" de los ochentas no es compatible con el de ahora. En la era Otoya estuvo Abel Dagraca quien a pesar de su trabajo en inferiores no tuvo el temple para asumir el papel para el que había sido traído. Afortunadamente para el Cali, cuenta en sus filas con Jairo "El Maestro" Arboleda, uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol colombiano e insignia verdiblanca. Ahí está, el problema es que la hinchada joven y despistada no tiene ni idea quién fue ni qué hizo en el Deportivo Cali. Raro que el Cali olvide a sus grandes estrellas.
El futuro en materia de ídolos no promete. Los pelaos que brillan y tienen potencial no se quedarán mucho tiempo para consolidarse como figuras. La pobreza económica no permite la contratación de jugadores que lleven la afición al estadio. Tal vez - y todo parece indicar que va a ser así por la transformación a la que le apuntan - Los Millonarios repita 60 años después trayendo otro ídolo de esos que no son "de carne y hueso". Tienen una deuda con su hinchada (su último verdadero referente fue Ricardo Lunari), ojalá suceda y el Cali nuevamente acepte el reto histórico que tiene con el Azul desde 1949, reiniciando el ciclo de estrellas y épocas memorables a la que se acostumbró la hinchada más culta, en esta nueva década.
Temas propuestos
1. ¿A quién traerían como ídolo para recuperar ese plus perdido en la primera década de 2000?
2. ¿A qué se debe que la hinchada joven del Cali sea tan laxa con el término "ídolo"?
3. ¿De quién es la responsabilidad de enseñar la historia y mística del Deportivo Cali?
Bonus track: Actualidad del Deportivo Cali.
Obelisco
Imágenes cortesía de diariosdefutbol.com, futboltotal.com.co.