La afición azucarera está de plácemes por estos días. Hay una alegría inusitada, ánimo y una visión positiva de futuro. Incluso, más que la acostumbrada cuando inicia un nuevo Comité Ejecutivo. Situación harto extraña dado que el Deportivo Cali no juega a nada, tiene un técnico versero que no trabaja, contrató tiros al aire, cuenta con un plantel en pésimo estado físico atlético, hace apenas 15 días Atlético Nacional lo goleó jugando a media máquina y la operación sigue dando pérdidas económicas tal como ha ocurrido desde hace por lo menos 12 años. La hinchada está tan feliz que observó un supuesto orden en el partido que resultó en victoria contra el Once Caldas.