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Pretemporada

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Largo largo

 

La derrota contra la Delincuencia produce un amplio espectro de análisis. Por un lado están los que se van al extremo de descalificar al equipo, y por otro están los que no consideran que un amistoso por una causa humanitaria sea digno de análisis. Como siempre, la conclusión más certera puede estar en la mitad. Perder con la plaga delincuente es una verguenza y no hay nada qué hacer, sólo queda corregir lo que está mal.

 

... el picao ...

 

Después de mucho tiempo sonó el himno al Valle en las tribunas del Pascual. Una asistencia bastante buena dadas las circunstancias. Fue una bonita fiesta vallecaucana, con algunos invitados rojos de Bogotá, en beneficio de los damnificados de Haití.

 

El encuentro inició con una buena dinámica del Cali. Presionando en zona contraria y apresurando el error del rival. Eso duró 5 minutos. La formación: un 4-4-2, con Ayala y Cabrera por los costados y Chará y Nayar como volantes centrales. La Delincuencia manejó el ritmo del partido con su acostumbrada pierna fuerte y mala intención. Los primeros minutos fueron para el Cali, sin que llegara a ser profundo. El gaucho Nayar sale temprano del partido por un problema de meniscos, ocasionado por una falta criminal que el árbitro ignoró. Ahí empezó el derrumbe del Cali. Bernal, en un cambio checheriano, decide sustituir a Nayar por Muriel. El canterano ingresa como volante por derecha y Ayala se traslada a la zona central. El Cali perdió dominio del medio campo; Álvarez y Andrade tomaron la manija del partido mientras el Cali se hacía más largo. Los espacios y la pasividad en la marca permitieron un pase profundo por la derecha verdiblanca, ante una marcación pasiva de Martínez y una falta de convicción de Cortés. Álvarez pasa como Pedro por su casa y cruza un fuerte remate para vencer a Meneses. La Delincuencia seguiría dominando el encuentro aprovechando la desesperación de un Cali larguísimo. El primer tiempo terminaría con victoria delincuente.

 

Para el segundo tiempo el Cali ingresa con la misma ansiedad. Cabrera aparece esporádicamente. Muriel no funciona como volante por la banda, Ayala no se encuentra en el terreno de juego y los delanteros no ayudan para nada. El partido seguía trabado en la media cancha. Llegan las expulsiones para ambos lados, las dos justificadas. Briceño no pierde la costumbre de ver la roja en los partidos contra la Delincuencia justo cuando el Cali empieza a mejorar. Ingresa Castillo que realiza una que otra escaramuza. El Cali se vuelca contra la Delincuencia por errores en los cambios de Gruesso y no logra empatar el encuentro. La Delincuencia celebra todavía con carro de bomberos abordo.  

 

... funcionamiento ...


Defensa: Muy floja. Algunos momentos de orden en la zaga. El equipo es largo, permite el juego del contrario y deja muchos espacios. La marcación sigue siendo extremadamente pasiva. Pocos (o ningún) concepto táctico en la marca.

 

Creación: Cabrera fue el eje del juego. Un jugador joven que todavía no entiende lo que piden varias jugadas. Ayala intentó crear con desesperación y no lo logró.

 

Ataque: Lo peor del Cali. Poca movilidad y definición. Los laterales no tuvieron salida. Cabrera colaboró con la ofensiva pero no encontró compañía. Viera no fue exigido.

 

... uno a uno ...


Meneses
: Inseguro. No ha podido mostrar sus condiciones. La llegada de Cuadrado es bienvenida.  (3)

 

García: Intrascendente. Flojo en la marca. Nada en ataque. El de hoy fue un lateral cualquiera.  (2)

 

Briceño: El de siempre. Desordenado, desconcentrado e irresponsable. Expulsado justamente por el central. (1)

 

Cortés: Rápido en los cierres, mal en el reto personal. Terrible en el gol.   (2)

 

Martínez: Jugador muy mal fundamentado. No ayuda en la marca y sus llegadas al área terminan en un bartolazo.  Difícilmente puede pasarle a un compañero. (2)

 

Ayala: Desesperado. La capitanía no le sirvió para mejorar su juego y justificar su permanencia en el Cali. Tiene condiciones pero no las ha explotado. No le fue bien como volante central.  (2)

 

Chará: Motivado y torpe. Le faltan fundamentos para quitar el balón. Todo choque es falta. El Cali necesita otro tipo de jugadores en esa posición.   (2)

 

Cabrera: Buen debut del gaucho. Tiene gambeta y velocidad. En unos años será pieza fundamental, si es que se queda. (4)

 

Nayar:  Pesado. Con ese estado físico no debió jugar. Sale lesionado por problemas de meniscos. Es complicado que juegue esta temporada. Igual, no mostró nada.   (1)

 

Carrillo: Qué tristeza. La historia de piscinazos y falta de definición se repite. Este puede ser su último semestre en el Cali.  (1)

 

Pajoy: No está pasando nada ahí.  (1)

 

 

... los cambios ...


Castillo: Entró con ganas y poco a poco se fue diluyendo. Se contagió de la desesperación de sus compañeros. (SC)

 

Muriel: Un nueve de volante por derecha...  (SC)

 

 

... el dt ...


El cambio de Nayar por Muriel desdice de la sabiduría de Bernal. La última referencia de un reposicionamiento tan malo ocurrió cuando Luna decidió poner a Pino de volante de marca. No tuvo respuesta a la propuesta de violencia de la Carpa Roja.

 

 

... el central ...


Trujillo: No pudo con el exclásico. Permitió la pierna fuerte de la Delincuencia. El partido casi se le sale de las manos. (1)

 

Calificaciones CAF:
(1) pésimo (2) malo (3) aceptable (4) bueno (5) excelente (SC) Sin calificación.

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Un juego disputado. Bernal decidió guardar la titular para el partido del domingo. La derrota contra la Delincuencia, por más que muchos lo quieran negar, causa incertidumbre en la hinchada y baja la moral. Perder contra un puñado de muertos de hambre siempre tiene un impacto negativo. La presión para el partido contra el Tolima se acaba de triplicar.

 

El rendimiento del equipo alterno fue paupérrimo. Todo tipo de conclusiones se pueden sacar. Aunque no es tiempo de depurar, hay muchísimos jugadores que nada tienen que hacer en el Cali. Nayar, Briceño, Martínez, Chará, Carrillo y Pajoy están de paseo por Pance. No han mostrado lo suficiente como para quitarle la plaza a un juvenil canterano.

 

La sorpresa fue Gonzalo Cabrera. El gaucho sin duda tiene condiciones. Las mismas de Lizarazo y Ortega. La diferencia: habla ché y cobra duro. Es rápido y tiene gambeta. Pero la verdad, no es un refuerzo, es un negocio a largo plazo.  Los refuerzos que deben llegar al Cali son de otro perfil: jugadores con experiencia, que vengan a aportar conocimiento y liderazgo. Que sean figuras clave del esquema. Cabrera va a ser un gran jugador, siendo importante en uno o dos años. Por el momento es un complemento para los titulares, si se queda, porque el contrato está en entredicho. 

 

Al equipo alterno hay que cambiarlo por completo. Mejor darle la oportunidad a la cantera. Repetir la historia de Carrillo y Briceño no tiene presentación. No vale la pena gastarle más tiempo a eso. Seguro Bernal ya se dio cuenta.

 

Preocupa el comportamiento táctico del Verdiblanco. El cambio con respecto al equipo del Cheché es mínimo. Los resultados de la pretemporada ahora son una incógnita. De nuevo, los jugadores la rompen en los amistosos y en los partidos donde hay que ganar, no aparecen. Por más que lo intentó, el técnico tolimense no parece haberle podido cambiar la historia a la pretemporada azucarera. El encuentro con el Tolima está cerca y se espera mucho más de los titulares. Una presentación como la de hoy y se viene la noche bien temprano.

 

El Cali efectivamente no está para milagros. Bernal sabe, después de este partido, que debe trabajar muchísimo más. La idea de título que tienen las directivas está difícil de conseguir.

 

La Cultura Alternativa es conciente que este no es el semestre del Cali y está dispuesta a esperar. ¿El resto de la hinchada? Con seguridad empezará a quemar Roma si no se dan los resultados para la segunda fecha.

 

 

Temas propuestos

 

1. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, etc.

2. ¿Cabrera es un refuerzo o un negocio?

3. ¿Cómo se puede interpretar el resultado de este partido?

 

 

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Las dudas de la pretemporada

 

 

La pretemporada bajo el mando de Jorge Luis Bernal completa el 75% de los trabajos. Los resultados y objetivos cumplidos desde lo eminentemente deportivo son sobresalientes y en comparación con otras pretemporadas, casi que brillantes. Por eso, la hinchada está tranquila y espera una presentación aceptable durante el primer partido oficial contra el equipo del senador Camargo.

 

Desde lo futbolístico, la impresión que da es que muy pronto Bernal ajustó la defensa. Juan Guillermo Castillo recupera rápido su nivel y toma el liderazgo de una zaga que solía ser pasiva. Bernal tampoco se puso a inventar con líneas de tres ni mensajes complejos en la táctica fija, situación que ha generado seguridad en los movimientos del cuarteto posterior. Además, el Cali parece ser un equipo ofensivo, fiel a la filosofía bielsista que prefiere tener el balón lo más lejos posible del arco propio. En la media cancha Valdés y Pérez están sólidos en la cobertura y Charría cumple bien su doble función táctica. Adelante Parra se convirtió en el elemento goleador del verdiblanco.

 

Aunque la pretemporada de Bernal es un éxito por los  motivos expuestos, hay algunos aspectos que dejan algún grado de duda en la hinchada. Es cierto que el arco de Castillo casi no ha sido vulnerado, pero en el partido contra Caldas quedó la impresión que existen fallas por derecha y que, de no ser por el oriental, la historia habría sido diferente. Es decir, por el dominio del Cali en los diferentes partidos, puede que el contrario no haya tenido suficiente posibilidad de atacar la defensa azucarera. Aunque el dominio del balón es una táctica defensiva válida (llevada a extremos absurdos por la rosca paisa), vale la pena saber si el Cali es capaz de resistir a un equipo ofensivo, por ejemplo:  Nacional y Óscar Julián Ruiz en el Atanasio Girardot con un hombre más por la expulsión planificada de un jugador del Cali en los primeros 15 minutos del partido.

 

En la media cancha, como siempre, Valdés es la gran intriga. El canterano hace parte de aquel grupo de jugadores que realizan una brillante pretemporada y que al iniciar el torneo oficial no muestran la misma calidad. La fanaticada extraña al Valdés previo a la lesión: líder, con buena ubicación, media distancia y quite. Con Valdés sólo se sabrá hasta el partido contra Tolima. Con Pérez el problema es otro: la marca. Sacrificio tenía pero era lento y no se ubicaba bien en la cancha. Bernal ya detectó el problema y por eso el bogotano hace entrenamientos extras, porque por motivación y estado físico está listo ya. Por la derecha, y complementando el argumento de la falta de cobertura, está el factor Juan Carlos Escobar, quien está cerca de su peso ideal de competencia gracias al buen trabajo del cuerpo técnico y el compromiso del jugador; hay que recordar que viene del sobreentrenamiento de Pinto y se demorará en adquirir fondo físico.  Escobar no está para noventa minutos en una posición donde lo físico es clave dadas las exigencias tácticas. Hay que agregar que  al Cali le hace falta el líder táctico de la media cancha; entre Pérez y Valdés, es más ordenado el segundo y ninguno de los dos ha mostrado la capacidad de dirigir el bloque, llegar o acompañar el ataque, ser el técnico en la cancha. Nayar era el llamado a ser aquel cabeza de área y no lo va a ser, no tiene el suficiente tiempo para subsanar su pésimo estado físico.

 

En la ofensiva, Parra tiene gol aunque no resiste todavía el término de goleador. Es un jugador diferente por su potencia y habilidad que con seguridad será pieza importante si le dan la oportunidad. Álvarez no ha podido anotar en pretemporada y era el llamado a ser el goleador del equipo. Sin embargo, la competencia por el puesto lo hará mejorar o simplemente tendrá que cederle el puesto a Carrillo o Muriel que vienen mucho más finos en los encuentros de preparación.

 

Eso en cuanto a lo deportivo, porque lo dirigencial apenas está arrancando. Las directivas se conocen por los refuerzos que logran conseguir, el plan empresarial que presentan, la implementación que realizan de ese plan, la forma de comunicarse con la hinchada, la defensa que hagan del equipo durante la temporada regular y las decisiones que toman durante el periodo intersemestral. Hasta el momento no hay ningún plan, hay improvisacion. Esa improvisación, según las declaraciones de Fernando Marín, debe llevar a un título en mayo. Preocupa que si no se consigue el título y consideran que Bernal fracasó, no quedará mucho para después. De los refuerzos, funcionan los pedidos por Bernal sumados al arquero Castillo, los demás son una incógnita. Habrá que esperar cómo funciona la nueva Junta en el torneo regular y las decisiones que tomen en pleno Mundial.

 

Esta semana, para finalizar trabajos, los azucareros disputarán el exclásico por los damnificados del terremoto en Haití contra la plaga delincuencial. Es un momento de morbo para la prensa delincuente que espera la derrota del Cali para acabar con todo. El Cali ganará, eso es seguro y no tendrán material para llenar de veneno las columnas de los periódicos y las ondas radiales. Los asistentes tendrán que ir de blanco al estadio pero se espera una floja asistencia por la desorganización del evento y la inminente lucha entre barras bravas, que ahora es peor porque varias están fuera del control de los miembros antiguos del Frente Radical. Situación que además, debe ser considerada por el Comité Ejecutivo, porque por desmanes pueden producir sanciones con puntos. El tema de las barras no se puede obviar.

 

En general, el Cuerpo Técnico ha trabajado bien, logró montar un equipo adecuado para la competencia colombiana. De ahí a que hagan milagros... no sabemos.

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuáles son las dudas de pretemporada que quieren responder en el primer partido oficial?
2. Previa encuentro Cali vs. Delincuencia por los damnificados de Haití.

 

Bonus track: ¿Quién debe ser el capitán del Deportivo Cali?

 

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PS: ¿Y el Cheché luego no se había retirado del fútbol?

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Viento en popa

 

 

Después de años de procesos fallidos, el Deportivo Cali vuelve a mostrar un proyecto serio y con credibilidad en los primeros meses del año basado en la labor de Jorge Luis Bernal y su Cuerpo Técnico. El punto de quiebre sin duda fue el primer partido de preparación. La inteligencia de Bernal para cambiar y mejorar las condiciones de los jugadores fue evidente en el segundo cuarto de pretemporada. El premio: la victoria en la final de la Copa Cartago contra el "encopetado" hijo blanco, el Once Caldas.

 

Los logros en la segunda semana son múltiples. El equipo está definido. Toda la parcial azucarera sabe que hay un once inicialista y porqué. Esta vez las presiones externas no tuvieron efecto y fue el mismo Bernal el encargado de ponerle los puntos sobre las íes a cierto sector del Comité que ejercía una presión malsana sobre su plantel de jugadores. Con esto, cumplió con su segundo cometido, ganó la confianza de los futbolistas a su mando. Seguramente un porcentaje importante mostrará fidelidad hacia el director técnico, algo insual en el Deportivo Cali. Esto deviene en una competencia leal entre los jugadores (por lo menos los nacionales) que aumenta la posibilidad de variantes en buen nivel que den una mano cuando se requiera. También, la pelea por los puestos facilita la depuración de un grupo demasiado amplio. La capitanía de Juan Guillermo Domínguez  es una muestra más de la inteligencia del Cuerpo Técnico en el manejo de su grupo de trabajo. Otro ítem positivo es el rendimiento del sector defensivo. El Cali no recibió goles en la Copa Cartago y el uruguayo Castillo fue pieza importante en la consecusión de dicho logro. El cuarteto defensivo ha mejorado, Ceballos y Zapata están recuperando su nivel y Domínguez está asimilando el puesto con las indicaciones del tolimense. El ataque está afilado. Wilmer Parra, centrodelantero potente y hábil, está anotando con la frecuencia de un goleador de raza. Carrillo llegó a desquitarse después de la vulgaridad - casi que infecciosa - que cometió después de ponerse la camiseta del equipo arbitral en la pasada temporada. Ya no es ídolo, y le toca luchar la titularidad como a cualquier otro, y lo está haciendo bien. Charría y Domínguez juegan de memoria y abren el campo con peligrosidad. Para el 50% de la pretemporada, queda la tranquilidad de objetivos parciales cumplidos.

 

Obviamente no todo está listo.  La preparación físico atlética todavía requiere mucho trabajo. Jugadores clave como Wilmer Parra y Juan Carlos Escobar no tienen fondo físico. Exceptuando a Ceballos, Charría y Pérez, el resto del plantel apenas está para correr 70 u 80 minutos. Hay que recordar que Bernal agarró un equipo que sólo corría 45 minutos y su preparador físico, Hernando Arias, no está para milagros. En el sector defensivo preocupa después de la final amistosa contra el Blanco Blanco, la zona derecha: falta proyección y marcación por ese costado. Con la salida de Juan Carlos Escobar y el ingreso de Cabrera se perdió fuerza por aquella banda. Calle no está en su mejor nivel y García con seguridad tomará su puesto en algún punto del torneo. Lo de Cabrera y Nayar también preocupa, más cuando son refuerzos que trae un directivo y no precisamente dentro del encuadre de trabajo del Cuerpo Técnico y de los demás miembros del Comité Ejecutivo. Hasta el momento, no se justifica el arribo de los gauchos, tendrán que trabajar y mostrar muchísimo más. En la delantera, Álvarez no está enchufado, aunque no es claro si su rol en el circuito ofensivo es importante o no. Sin embargo, hay otros delanteros que están prestos a tomar su puesto en caso de que no funcione. El único refuerzo de la cuerda de Bernal que no ha rendido es Pajoy. Por último, entristece que el semillero se vea poco representada en el trabajo del director técnico. Ojalá los jóvenes tengan oportunidad este semestre. 

 

La lucha se está dando. El triunfo en Cartago es importante en lo mental. Los jugadores toman aire y notan que sus esfuerzos han valido la pena. También tranquiliza a una hinchada sumamente desesperada; Bernal le está devolviendo la fe a los azucareros. Eso es mucho para tan poco tiempo de trabajo. La fanaticada se irá haciendo al costado y dejará trabajar al tolimense; quedan los directivos, quienes no pueden entorpecer la implementación de un proyecto futbolístico serio por intereses y figuración personal.

 

Poco a poco el Universo Azucarero se une alrededor del proyecto Bernal.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuál creen que será el rol deportivo de los volantes gauchos este primer semestre?
2. Conclusiones del 50% de la pretemporada y del título en la Copa Cartago.

 

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Paso rápido

 

El Cuerpo Técnico tiene buen sentido de orientación. Muy pronto descubrieron que su "proceso" se desviaba del camino trazado. A pesar de las muchas críticas de la hinchada, la pasividad de quienes creen que el poco tiempo de preparación no dice nada, además de la presión de ciertos directivos, el Cuerpo Técnico en cabeza de Jorge Luis Bernal hizo los cambios necesarios para que la pretemporada no fuera una falacia como en años anteriores.

 

Es de sentido común. La pretemporada dura 4 semanas. Una semana equivale al 25% de la preparación de los jugadores de cara a un torneo en el que hay que empezar sumando.  Además, el tiempo total es insuficiente para que el equipo tenga un adecuado nivel de competencia en la primera fecha. Había que hacer algo al respecto.

 

La primera medida fue aumentar el número de partidos amistosos en pretemporada para los equipos A y B. Al parecer también hay un cambio en el plan de preparación física. Otra medida se tomó previamente: El Profesor Bernal había pedido una serie de jugadores conocidos, con esto, lograría armar un esquema táctico pronto. Parece que en la ofensiva lo logró. Charría entró enchufado, a Juan Carlos Escobar hay que recuperarlo físicamente pero se ve que sabe qué quiere el tolimense, Pajoy llegó para finalizar las jugadas de aquellos y hasta el momento es el más flojo de los tres. "Alcatraz" García, el último refuerzo en llegar, sin muchos pergaminos mostró buena condición y puede ser el bastión táctico de la defensa de Bernal. Hay un terreno ganado y habría más si el DT se la hubiera jugado con más canteranos. 

 

Una vez encaminada la pretemporada, vuelve la tranquilidad a las huestes verdiblancas (informadas) en lo futbolístico.  El problema que sigue es la lucha del Cuerpo Técnico por hacerse un ambiente de trabajo adecuado. La hinchada está presionando demasiado, como nunca antes. Los rumores de directivos que utilizan la división del FRV para manipular los cánticos de las barras, continuando con una estrategia de persecusión a algunos jugadores es algo nuevo para el Deportivo Cali. De resultar ciertos, la hinchada y socios en general deben rechazar categóricamente esos actos vergonzosos y pedir la destitución inmediata de quien esté inmiscuido en el asunto. Además está el Comité Ejecutivo y su desinformación. Una vez ido Celín Navas de vacaciones, los ratones hicieron fiesta. Cuando regresó se enteró de situaciones que él no había autorizado, y por supuesto, la plancha mayoritaria que él dirige los desmintieron. Esto se dio a conocer en los medios y fue aprovechado para aumentar aún más la presión sobre el equipo.

 

A Bernal y su grupo de trabajadores hay que blindarlos, porque se nota a leguas que son los encargados de sacar el barco a flote. La desunión de directivos e hinchada no pueden tocar el trabajo de Jorge Luis Bernal y sus muchachos. El inicio del torneo está cerca, la pretemporada va prácticamente en un 50% y el paso al que va Bernal no se puede atajar de ninguna manera.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cambió la historia de la pretemporada?
2. ¿Qué hacer con el desorden del Comité Ejecutivo?

 

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Imágenes cortesía de futbolred.com.

 


 

 

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A cambiar la historia de la pretemporada

 

Éste es el punto de inflexión. La primera semana de pretemporada deja un mal sabor para quienes recibieron el equivocado mensaje del Comité Ejecutivo. Contrataciones por cantidad, un plantel en pésima condición física, jugadores con sobrepeso por el poco cuidado en vacaciones, refuerzos sin presente, futbolistas que muestran más de lo que van a dar para poderse quedar con las comodidades de Pance y una pésima logística en el estadio. Historia conocida.

 

Los resultados y el funcionamiento fueron los mismos que en épocas de Labruna, Carreño o Hernández. La hinchada asistió en buena cantidad a los encuentros contra Centauros y Depor Aguablanca, eternos sparrings en el primer mes del año, pero esta vez no compró. El número de refuerzos y las esperanzas de un nuevo ciclo de directivos y técnico abordo no fueron consecuentes con el nivel futbolístico mostrado. Y es que la afición está recibiendo señales incorrectas. Sin lugar a dudas la desesperación está haciendo mella en el pensamiento colectivo del Universo Azucarero, provocando una demencia futbolística inusitada: la parcial azucarera está olvidando el fútbol.

 

El problema empieza con los directivos. No conocen el verbo planificar y  tampoco lo conjugan con el sentido común. No se trata de darle "todo" a Jorge Luis Bernal para que en mayo la cúpula directiva le eche el agua sucia al Cuerpo Técnico.  El asunto tampoco es de ganar un título por esas cosas del fútbol - estilo Once Caldas 2009 - sin los cimientos que soporten un proyecto de triunfos a largo plazo. La creación de objetivos claros, certeros,  sería clave para el Deportivo Cali de hoy pero lo que obtiene la hinchada son retazos. La cuota de refuerzos de un directivo por aquí, la de otro por allá, la que pidió el técnico, etc. Y las metas globales no son públicas. Uno de los directivos  - Ernesto Roa - propone un equipo que siempre salga a buscar el resultado y que juegue bien. Paradójicamente no promete título a pesar del gasto en contrataciones; por lo menos fue capaz de decir lo que piensa sobre el futuro inmediato del Glorioso, porque del pensamiento de los demás poco se sabe. Todo esto produce una mayor confusión en una hinchada de por sí desesperada al límite. La traducción: improperios, insultos y rechiflas en el estadio a una semana del inicio de actividades.

 

El barco está a la deriva porque no hay liderazgo. Cada integrante del Universo Azucarero empuja para un lado diferente. Todos piden título y pocos colaboran a la hora de asistir al estadio, de comprar la camiseta o la acción del Club. El rebaño necesita quien lo guíe, de lo contrario, tendrá como resultado una Torre de Babel donde todos hablan un idioma diferente al verdiblanco.

 

Las directivas también tienen que poner el tema del sentido de pertenencia sobre la mesa, y no precisamente el de  los jugadores. El hincha no se identifica con el equipo porque desde hace rato no se trabajan los lazos que lo unen a él. El tratamiento desde las tribunas es lamentable, el Cali se convirtió en una cosa a la que se acostumbró a criticar cada domingo. El aficionado no se dará cuenta de su actitud hasta que el tema se maneje con inteligencia, es decir, llegándole al alma.

 

El cambio es ahora. Con seguridad Jorge Luis Bernal y sus colaboradores se dieron cuenta que el "proceso" no arrancó bien. Hay que reflexionar prufundamente cada tema. El tolimense entendió (ojalá) que esta hinchada es mucho más exigente e impaciente que las demás. Debe  comunicárselo a los directivos para que tomen cartas urgentes en el asunto. La condición física de los jugadores y su base táctica también es un tema para discutir. El Cuerpo Técnico tiene que ser claro con su proyecto y presentarle a la cúpula directiva las fechas para las que está estipulado que el equipo tome una forma adecuada para la competencia. Es más, la hinchada debería conocer de primera mano para qué está el equipo en este torneo. El miedo a decir las cosas por su nombre so pena de perder apoyo en las tribunas o "quedar mal"  con la parcial es sólo eso, miedo. Mientras la hinchada se idenfique con el equipo, todo marchará bien, y el equipo no es sólo su fútbol. Y el que no crea, que compare lo que sucede ahora con los 22 años de ayuno entre el quinto y el sexto título. 

 

Dado el curso que tomó la pretemporada, una de las salidas es que Bernal no se deje quemar.  Mal que bien, tomaron decisiones. Con el bulto de refuerzos y la permanencia de un grupo exagerado de jugadores para pelear un torneo de verdad, lo lógico es que se depure el plantel. Quedarse con los que rindieron desde el primer día, teniendo los suficientes pantalones para oponerse a cualquier presión externa. Por ahí podría empezar una pretemporada diferente para el Cali. Después, apuntarle a los resultados en las primeras fechas. La escasa preparación físico atlética y táctica del equipo en el día 0 no da para más. No importa que de local se juegue con un esquema defensivo mientras se consigan los puntos. Las críticas de hinchada y directivos no pueden  permear el trabajo a largo plazo del Cuerpo Técnico. Igual, la ofensiva del Cali parece funcionar de memoria y ajustando la defensa, sumado un poco de suerte en el calendario, se pelea el mediocre FPC desde el principio.

 

Lo que comienza ahora es la lucha del Cuerpo Técnico por sobrevivir el entorno azucarero. La única forma es sumar y sumar, no importa si se traiciona la filosofía de juego verdiblanco en las primeras fechas. Después tendrá tiempo para ajustar sobre el camino. De lo contrario será lo mismo de antes: un equipo sin fondo físico en los segundos tiempos, desconcentración en la marca en todos los sectores del campo, arqueros regalando goles, jugadores displicentes,  sindicatos, cambio de técnico a los 6 meses, goleadas a granel y unas directivas lavándose las manos.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuál es la diferencia entre esta pretemporada y otras que hayan vivido en los últimos 4 años?
2. Vuelve y juega ¿Creen que la hinchada se identifica con el equipo diseñado por el Profesor Bernal y el Comité Ejecutivo?
3. Creen que si el Cuerpo Técnico es sincero con los tiempos para conseguir las metas trazadas, ¿la hinchada deja de apoyar?

 

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Imágenes cortesía de Carcas, Profesor Samuel y Obelisco.

 

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El milagro de Sarmiento

 

Las expectativas al interior del Deportivo Cali son altas. Jorge Luis Bernal, en su debut con un equipo grande, busca conseguir éxitos con base en jugadores experimentados. Los directivos contribuyeron con una buena dosis de refuerzos, desconfiando de los juveniles por aquel partido de la final sub 18 contra Millonarios.  El objetivo general es pelear arriba con un fútbol agradable para la retina. El hincha entiende otra cosa: el objetivo es el título. El gasto en contrataciones habla por sí mismo, aunque el universo azucarero ve con preocupación que son pocos los jugadores que resaltan por su presente futbolístico. El positivismo hace parte intrínseca de Pance por estos días y todo se ve posible. Sin embargo, para cumplir con lo esperado, se necesita una campaña similar a la de Pedro Sarmiento en 2005.

 

En aquella oportunidad, Jaime De la Pava abandonaba el cargo de director técnico a mitad de torneo dejando al Superdépor sumido en una crisis deportiva muy complicada. Sarmiento nunca debió llegar al Cali en su reemplazo, eso es cierto, pero a su arribo cumplió con un excelente trabajo. Con una directiva completamente resquebrajada, equipo profesional destruido y limitadísimo nominalmente, y una hinchada reticente y molesta con justa razón, logró consolidar una buena escuadra que lograría el campeonato en muy poco tiempo. En su segunda temporada, sin el apoyo del Comité Directivo alcanzó otra final. Saldría por la puerta de atrás, casi que a escobazo limpio. Eso sí, para muchos rezó y empató.

 

El Deportivo Cali del presente tiene cierto parecido a lo que dejó De la Pava en 2005: regular estado físico; confundidos desde lo psicológico y lo táctico;  refuerzos sin ritmo de juego. Una directiva que más que planear un equipo le dio casi que carta blanca a Jorge Luis Bernal, y por más miedo que por convicción. Pedirle el milagro de Sarmiento al Profesor Bernal es injusto porque las heridas que dejó el peripló de José Eugenio "Cheché" Hernández están ahí por más que se quieran dejar atrás. Y son muy profundas.

 

El técnico tolimense le dará orden al Verdiblanco pero para eso necesitará tiempo. Comparativamente el Cali arranca en un nivel inferior a la mayoría de escuadras del FPC.  El trabajo del Profesor Bernal ya arrancó, conoce los problemas tácticos del Cali, existe un buen preparador físico que pondrá al equipo en forma. Los jugadores han respondido bien a los mensajes de Bernal.

 

Es difícil pensar en el concepto de futuro. Los azucareros quieren todo para el presente y hay que comprender lo que recibe Jorge Luis Bernal. Es cierto, no se puede hablar de proceso mientras el semillero queda en un segundo (o tercer) plano. Sin embargo, al igual que hace 4 años, tanto técnico como directivas están en su curva de aprendizaje: Bernal en un equipo grande, y varios de los directivos en su primer periodo como miembros del Comité. Habrá muchos errores de parte y parte, lo importante es que aprendan rápido y en junio se tomen los correctivos necesarios y ojalá, sobre una base de jugadores que terminen bien el torneo.

 

Este no es el semestre del Deportivo Cali; el segundo lo será si el Cuerpo Técnico logra que el equipo remate bien la segunda parte del primer torneo y que el Comité Ejecutivo le dé continuidad a Bernal y su grupo de trabajo, independientemente de la posición en la que termine (mientras se muestre gran progreso).

 

El problema radica en lo que rodea al Cali. La hinchada está desesperada, con un apasionamiento negativo, exigiendo alto nivel competitivo de entrada. Con el actual formato de torneo hay que arrancar pegando primero y manteniendo gran regularidad. Si el equipo está tan mal física y tácticamente como se vio en los primeros entramientos, en tres semanas será muy difícil llegar a un punto de rendimiento adecuado para iniciar el torneo, además, como se dijo previamente, otras escuadras tienen ventaja. Difícil que la parcial acepte un "proceso" con tantos refuerzos y en la situación económica actual. Sin un plan de acercamiento con la hinchada, la crítica ácida está asegurada. Las directivas entonces tendrán que analizar un poco mejor el presente del Cali y los objetivos que puedan conseguir, la excusa de  "al técnico le dimos todo lo que pidió" no encaja en esta nueva etapa.

 

Todo puede pasar: Bernal puede hacer el milagro, Nayar y Cabrera terminan siendo cracks y en mayo la gran celebración de la novena estrella. Es el sueño del Universo Azucarero, pero se ve difícil, y si los directivos no revisan las variables con cabeza fría y se amarran bien los pantalones para la toma de decisiones a mediados de año, pueden darse un golpe muy duro contra el mundo.

 

La Cultura Alternativa concluye que el Cali debe apuntarle  a diciembre, por más ilógico que pueda parecer. 

 

Temas propuestos

 
1. ¿El Profesor Bernal tendrá al equipo listo en 3 semanas?
2. ¿Directivos y Cuerpo Técnico se encuentran en una curva de aprendizaje?

 

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Imágenes cortesía de enlajugada.com y nuestro amigo XF.

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Deportivo Cali 2010, Día 1

 

Mundial, bicentenario y crisis económica. Torneos más cortos, asistencias bajas aseguradas en la segunda mitad del año y pocos refuerzos de categoría en el FPC. Con el ascenso del Cortuluá, el Valle del Cauca por fin tendrá dos equipos en la Primera A. Los Verdiblancos jugarán el gran clásico vallecaucano contra los del corazón del departamento. También será el año de la victoria 100 sobre la Carpa Roja. Un 2010 con muchos cambios en el Deportivo Cali: Nuevo Comité Ejecutivo, Cuerpo Técnico y plantel profesional.

 

Una sentida misa en la Sede Deportiva empezó el ciclo de Socios Activos. Las palabras de Celín y Bernal una vez terminado el evento religioso tuvieron impacto en los asistentes.  Los cinco miembros del Comité hicieron presencia en primera fila. El funcionamiento del cuerpo colegiado se ve mejor. Los conflictos por la gobernabilidad están quedando atrás, aunque la unión no es completa y se nota en la consecución de los refuerzos. Ernesto Roa fue el encargado de los extranjeros. Aprovechó para aclarar los rumores sobre la supuesta indisciplina de Sebastián Nayar. Al parecer, tuvo mala prensa en España, de esa que fabrican empresarios, técnicos y seudoperiodistas; ésa que tanto conocen los hinchas azucareros. El volante gaucho se caracteriza por la pausa y el juego vistoso; el vértigo y la velocidad no son sus condiciones destacadas. Llegará a Cali en el transcurso de la semana, después de resolver una situación familiar. Gonzalo Cabrera pinta bien, es un jugador que tiene el aval del Real Madrid y vendrá con una buena opción económica para el Club.  Lo importante, y por eso la confianza del directivo, es que se está negociando con empresarios serios, analizando a los jugadores directamente y no por los videos. La posibilidad de éxito con ellos es alta por sus condiciones futbolísticas y el buen criterio para la negociación. Falta que lleguen a Pance y encuentren un lugar en la disciplina de Bernal. Los refuerzos nacionales: unos que llegan por pedido del técnico como Juan Carlos Escobar y John Charría, otro producto del intercambio por Felipe Pardo y los demás que, se asume, llegan por falta de jugadores en sus puestos. La realidad es que se construye un equipo nuevo, las fuerzas básicas no tendrán muchas oportunidades en la liga, tal vez en la copa logren más minutos de juego. Interesante que los directivos piensen en ubicar a aquellos juveniles con talento, y sin lugar en el primer equipo, en escuadras de Brasil o Argentina, países donde puedan terminar de formarse de verdad. 

 

El plan a mediano y largo plazo no está claro. Por ahora, el Cali va con muchas caras nuevas y no se ha establecido como llegar con el tiempo a una base de canteranos y pocos refuerzos. Por el momento, los juveniles no gozan de credibilidad en la cúpula dirigencial. El objetivo inmediato es pelear arriba, aunque el mensaje con las diferentes contrataciones es la novena estrella. La hinchada la va exigir porque el gasto fue alto y la situación económica es compleja.

 

El entrenamiento fue sencillo: readaptación con balón. Una primera fase de fútbol en espacio reducido, luego el popular "bobito". Juan Carlos Escobar, John Charría, Camilo Ceballos y Lionard Pajoy hicieron parte del numeroso grupo de futbolistas del primer día. Aparte Paredes, Ramírez y Cabezas, que seguramente estarán buscando otro equipo para esta temporada. El caso especial fue Járol Herrera, que aprovechó para hablar con directivos y técnico buscando la forma de quedarse en el Cali. Al fin y al cabo tuvo sus mejores presentaciones el año pasado y además, tiene el perfil para rendir en equipos que aprovechan las bandas como los de Jorge Luis Bernal. Al final, fotografías con los hinchas presentes y declaraciones a la prensa.

 

Es complicado no motivarse en días como estos. Así la elección del Comité y demás pifias de las primeras horas de mandato hablen de un ciclo desorganizado, hay una luz de esperanza porque la cúpula se ve comprometida con la causa, manejando al Cali con humildad, extendiéndole la mano a todas las instancias del Universo Verdiblanco. También hay tranquilidad porque con Jorge Luis Bernal el equipo asegura orden. A pesar de la poca credibilidad que los directivos tengan en el semillero, ellos están listos para demostrar su capacidad en caso de que los refuerzos no tengan suerte. Hay un grupo de trabajo amplio y capacitado. 

 

Esto es lo que hay, lo que dio la tierra para 2010. No queda de otra que esperar con fe ciega.

 

Temas propuestos

 
1. Expectativas para 2010.
2. Definición de fracaso y éxito para el primer torneo del año.
3. ¿Hay motivos objetivos para confiar en el Glorioso este nuevo año?

 

Obelisco

 

PS: Esperen imágenes de los entrenamientos en el transcurso de la semana.

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