Sí. En Cúcuta pasó lo que tenía que pasar. Sin apretar el acelerador, los motilones le pasaron por encima al Cali. Sólo un pequeño susto tuvieron tras error grosero de Leandro Castellanos. De resto, no tuvieron afugias: Patiño y Barrionuevo manejaron el encuentro a su antojo. El Glorioso, por su parte, estuvo lento, apático, sin orden, y además con el lateral Martínez regalando su consabido gol de cada partido. Con De la Pava la situación no mejoró, eso se sabía. Faltando una fecha para alcanzar el umbral del semestre (fecha 8) - conocida por los lectores de la CAF como el momento en el que el equipo debe estar funcionando para poder aspirar a algo - no hay ni siquiera un asomo de estructura. Hablar de eliminación en el FPC es complicado dado el modelo del torneo, pero se puede decir a grandes rasgos que es mucho mayor la posibilidad de eliminación que de clasificación. Las charlas de calculadoras, paquetes, falta de profesionalismo aburrieron al hincha azucarero que no aguanta más.
La línea se trazó. Normalmente, cuando hay crisis institucional, todo se olvida mientras el Cali esté jugando en algún lado. Ya no hay tal. La molestia con el Comité Ejecutivo es mayúscula, nunca antes vista en la historia del Superdépor, superando cualquier circunstancia futbolística que la rodee. Ninguno de los integrantes se salva a pesar de que salgan en los medios lavándose las manos como si no tuvieran nada qué ver. Ni Celín, Hoyos, Roa o los demás saben de fútbol. No son personas calificadas para ser directivos del Único Club y lo han demostrado con creces.
Es el momento adecuado para la unión bajo la bandera de la revocatoria. En casi 10 meses de funcionamiento, el actual cuerpo colegiado no ha hecho absolutamente nada por solucionar los problemas de fondo, es más, los han empeorado. Escándalos van y vienen, cada vez más jugadores limitados en la formación, técnicos que fracasan, y a los que les va bien les desarman el equipo. Así no se puede y cualquiera con sentido común lo sabe.
La revocatoria tiene muchos retos. El primero es decidir cómo se va a hacer. Por el momento el sentimiento general es que se convoque a asamblea extraordinaria para que los cinco directivos salgan lo más pronto posible, seguido de nuevas elecciones. Hasta ahí todo bien. Pero después hay divergencias. Llegar con una propuesta a la asamblea asegurando al menos 800 socios que tengan intención de voto clara por la plancha que va a sustituir a los fracasados. Esto tiene la ventaja que el proceso se aceleraría y pronto se establecería el plan de control de daños. Además evitaría que personajes como Humberto Arias y demás volvieran a candidatizarse, porque conociendo a los socios del Cali, son tan desmemoriados (por no decir otra cosa) que vuelven a votar por él y su sancocho. El bemol es que si se presenta una plancha previa, muchos socios estarán en desacuerdo con la propuesta y preferirán quedarse quietos a dejar que gente que no le cae bien se posesione de los cargos principales. "Cochise" lo decía bien: "En Colombia la gente se muere más de envidia que de cáncer." Por lo tanto, es un factor que no se puede despreciar.
Por ahora hay que trabajar en varios frentes. El primero es conseguir la votación de la convocatoria. Averiguar cuántos son los socios activos y calcular la meta de personas requeridas para la votación. Mientras tanto, ir creando una plancha de unidad. Y aquí está lo difícil porque habrá cosas que no gustarán. No se puede tomar la actitud del directivo Roa que sólo mete el hombro cuando se empiezan a trabajar sus ideas y no las de los demás. Hay que pensar en el bien superior, en el de la institución y separarse de egos ineficaces. La condición sine que non para que esto funcione es que lo tome un líder que convoque dentro de un marco de unidad. ¿Quién es? Pueden ser los señores Muñoz, Abadía, Ángel, Martínez. Hay quienes pueden, depende de los socios que estas personas se den cuenta que son necesarias para salvar al Deportivo Cali.
Para conseguir a los votantes se pueden realizar muchas estrategias. Un grupo serio en la red social Facebook, donde ingresen al grupo los socios activos y se garantice su privacidad. Otro es a través de correo electrónico. Reunir la base de datos y empezar la sensibilización de los aproximadamente 2000 socios que están al día. Y toca volver a lo básico, el voz a voz, folletos en las sedes y demás para alcanzar los diferentes grupos que están empezando a trabajar en la revocatoria pero que permanecen atomizados por la falta de comunicación. Todo esto requerirá tiempo y dinero, una cabeza visible que coordine los esfuerzos.
La primera propuesta de fondo de la CAF ya salió a la luz este fin de semana. Debe ser discutida con calma mientras se consiguen los objetivos prácticos para que la revocatoria no se vuelva un imposible. Es hora de despertar, de fortalecer una democracia inoperante en la Asociación.
El proceso obviamente no termina ahí. En el Cali ha habido buenas ideas en el pasado que nunca se ejecutaron, o que no fueron trabajadas adecuadamente. La apatía de los socios todavía sigue siendo un lunar en la Asociación. De la propuesta, tienen que salir entonces, unos objetivos claros que contemplen estos puntos y más, el principal siendo el cambio de estatutos. El Cali necesita modernizarse porque está comprobado que el sistema actual no funciona. No sólo son ideas, hay que asegurarse que se lleven a cabo como es.
La postura: nada de envidias, todos a trabajar para la salvación del Deportivo Cali. Todavía hay tiempo para que socios e hinchas se hagan sentir. No hay que esperar a que el Cali toque fondo (humillaciones deportivas y pérdida de activos) para pertenecer activamente a la causa. Eso sí, siendo precavidos, evitando que los oportunistas de siempre pesquen en río revuelto.
En su momento se mencionó: para el Cali era vital que el Comité Ejecutivo anterior triunfara, porque de lo contrario, lo que venía, era fatal para los intereses de la Asociación. El pronóstico se cumplió, ahora hay que tomar medidas de choque y corregir el camino URGENTE.
Temas propuestos
1. Estrategias concretas para empezar la revocatoria.
a. Carta de revocatoria sola vs. plancha de unidad con propuesta incluida.
b. Métodos para la recolección de firmas y la consecución del quorum.
c. ¿Quiénes deben ser los líderes de la causa?
Obelisco