Los errores cometidos por Eduardo Lara comienzan cuando decide alejarse de lo que sabe. La filosofía del fútbol vallecaucano fue la que lo llevó a lo más alto. Cuando llegó a la dirección técnica de la selección definitiva, cambió su manera de ver el fútbol, presionado por empresarios y periodistas con intereses particulares. Pagó cara su traición.
Después de varios años de no clasificar a los mundiales, es evidente que lo de los noventas fue una generación de futbolistas que rara vez se volverá a ver. El fútbol paisa, el del toque lateral insulso, desaprovechó esa camada de jugadores que pudo hacer más por Colombia. La misma filosofía vino en rescate del fútbol nacional cuando el rumbo se perdió por completo en la era García. Las consecuencias fueron dramáticas: Maturana eliminó a la Tricolor de 2 mundiales.
Al igual que en el Deportivo Cali, técnicos malos y jugadores limitados, realizan "hazañas" intermedias que les permiten tener continuidad, escondiendo el rendimiento que tuvieron a lo largo de su gestión. Maturana ganó una Copa América hechiza y tuvo para eternizarse y eliminar a la selección. En el Glorioso los ejemplos son demasiados y los hinchas los conocen bien. No vale la pena profundizar en el tema.
Esta vez, el gran error fue la alineación de Giovanni "Nube Atómica" Moreno. Un jugador de esos que saben con el balón pero que no corren, no cumplen tareas tácticas y no juegan para el equipo a menos que las condiciones sean extremadamente favorables. Lara compró el humo de la prensa paisa y tuvo que armar el equipo alrededor de quien no ha ganado nada. Craso error. En el primer encuentro, Falcao García tuvo que sacrificarse para cumplir la función táctica del volante gaseoso, porque él simplemente no podía, no sabía. En el segundo encuentro, la lentitud e individualidad excesiva coartó el ataque cafetero. Desesperó a la línea de volantes centrales que intentó infructuosamente llevar el equipo adelante. Suficientes mentiras paisas ha tenido que vivir el país futbolístico ("Andino de Oro", Víctor Aristizábal, "Barrabás" Gómez, etc.) como para volver a caer en la trampa.
La situación de Lara, sin embargo, no era la mejor. Hay varios ítems que son relevantes para clasificar al mundial: jugadores, sede, técnico y calendario. En cuanto a jugadores, hay buenos elementos que pueden formar un equipo con un trabajo serio. Los amistosos que disputó Colombia no fueron aprovechados, únicamente se trató de cumplir con unas fechas predeterminadas pero no sirvieron para armar conjunto. Otros técnicos mejor preparados, como Marcelo Bielsa, lo lograron; plasmaron su idea en el seleccionado con muy poco tiempo de trabajo.
La sede tiene que dar alguna ventaja. Bogotá, no es apta para la eliminatoria. Por más apoyo que brinde la comunidad capitalina, no es suficiente para marcar diferencia - si por eso fuera, Millonarios sería campeón cada 6 meses. En Medellín no pasa nada. Las sedes para la selección Colombia sólo pueden ser 2: Barranquilla y Cúcuta. El calor y humedad de estas localidades, se ha visto, es bien tolerado por los nacionales en el corto plazo y un arma que deteriora en lo fundamental a los rivales de turno. Pensando en Brasil, la ciudad fronteriza, dado su apoyo irrestricto en el estadio, debe ser la nueva sede.
El calendario es la pieza clave de la eliminación nacional. Desde que Colombia sacó aquella balota en el sorteo de la eliminatoria no ve ni media. Arrancar de local contra Brasil, luego subir a la altura de La Paz cuando Bolivia todavía se juega algo. Recibir a Venezuela y Argentina envalentonadas. Terminar la segunda vuelta de visita en Uruguay y un par de fechas después en el Defensores del Chaco es intrincado. Lamentablemente la dirigencia colombiana no tiene peso para cambiarlo.
El futuro no es prometedor. La generación que tuvo gloria en selecciones juveniles no ha podido hacer la transición hacia la de mayores. Jessurum y Bedoya todavía piensan que el folclor de cuadrangulares, finales y una Copa Colombia con veintiocho mil partidos le van a ayudar al fútbol profesional. Al menos se acabó con la feria del equipo chico cada 6 meses, pero no es suficiente. Los técnicos paisas, desahuciados este año por sus pobres resultados, urden su plan de regreso después de la papaya que puso Lara. Mientras tanto, el fútbol vallecaucano se enreda en la mediocridad. El Deportivo Cali, con toda la infraestructura necesaria para mostrar el camino de salida hacia un fútbol verdaderamente eficiente, se sumerge en la mediocridad de sus directivas y cuerpo técnico; y en pleno momento de cambio no existe una convocatoria de planchas con una gama de planes coherentes que motiven a socios e hinchas.
Para cambiar esto hay que tomar medidas radicales. Lo primero es olvidarse de la tal identidad del fútbol que se inventó Carlos Antonio Vélez, la de la "tenencia del balón". Esa no es la identidad del fútbol colombiano, fue la identidad de un puñado de excelentes jugadores, técnicamente muy bien dotados que vivieron una época particular. Ellos fallaron en los momentos más importantes también, por lo mismo que se falla hoy: la poca efectividad, la falta de gol en momentos clave. Hacia el 2014 el trabajo se debe centrar en el juego rápido vertical y la definición. No más toque toque lateral, no más tenencia del balón, no más nubes de humo que "saben con el balón" y no tienen personalidad ni compromiso.
Finalmente, la situación aparentemente más grave son los dirigentes. Bedoya, Jessurum y demás ejecutivos del fútbol no tienen ni los huevos ni la visión necesarias para romper paradigmas y mitos en el balompié colombiano. Increíblemente, de los pocos dirigentes nacionales que se salvan son el presidente del Atlético Huila y Eduardo Pimentel. No se diga más.
... el picao ...
Lara salió avasallante. En los primeros minutos Ramos desperdiciaba el que podía ser el primero. La voluntad sólo duro 6 minutos en el frío charrúa. Malos rechazos y relevos de los volantes centrales permitieron que Rodríguez, cayéndose, le pasara a Bueno, sin marca, para que definiera perfecto ante la tardía reacción de Julio. Colombia intentaría buscar el empate con la desesperación de Guarín y Aguilar que terminó por fomentar los contraataques de Martínez y Forlán. Moreno no aparecía, Teófilo estaba incomunicado, Viáfara un espectro. La mentira del Once Caldas (que poco le aporta a la selección así gane cosas) tuvo su mayor aporte cuando en jugada por derecha sufre una falta descalificadora de Valdez y que amerita la tarjeta roja. Colombia, con un hombre de más y en desventaja, no hace cambios. Uruguay se refugia atrás con criterio.
En el segundo tiempo, el central Torres inaugura a Colombia con la injusta expulsión de Teófilo Gutíerrez por supuesta falta. En la repetición se ve que ni toca al jugador charrúa. El juego se empareja pero el ingreso de Martínez y Hernández le brinda un nuevo aire a los nacionales. En jugada por izquierda, Armero le centra al arquero Castillo que se queda dormido; Jackson Martínez se anticipa y cabecea como puede para el empate. Hernández con libertad, maneja el balón y no se lo deja a los uruguayos. Guarín y Aguilar entran en el juego por primera vez, todo favorecía a Colombia. Lamentablemente, en el banco contrario se encuentra un tipo curtido en el fútbol mundial que rápido supo contrarrestar el dominio colombiano. Pereira complicando a Amaranto y llegada con sorpresa por la otra banda, eso era todo lo que había que hacer. El Maestro Tabares le dio vuelta al partido con cambios posicionales. La victoria uruguaya por intermedio del central Scotti, fuerte cabezazo a un centro por la izquierda charrúa. Colombia pierde los papeles, Hernández vuelve a ser el mismo pechofrío de siempre, Guarín y Aguilar regresan a su nivel del primer tiempo. Llegaría el tercero, Eguren a pase de la muerte de Forlan. Chao Sudáfrica.
... funcionamiento ...
Defensa: La zona derecha un desastre. Cero contención en la mitad. Líneas demasiado separadas. No hubo presión en ataque.
Creación: Recayó en Aguilar y Guarín, y no pudieron. Moreno sólo fue un holograma. En el segundo tiempo Hernández tuvo algunos buenos minutos.
Ataque: Desconectado. Algunas escaramuzas de Ramos y Armero. No hubo sorpresa ni movimientos ofensivos coordinados.
... uno a uno ...
Julio: Falto de reacción, aunque no tiene mayor culpa en los goles. Mejor buscar a otro arquero de una vez. No marca diferencia. (3)
Amaranto: Pobre Aleti, se fue Heitinga y quién sabe qué van a hacer. Pésimo en los cierres, distraído, pasó mal todo el partido y lo peor, no marcó un carajo. (1)
Córdoba: Su carrera está en declive. (2)
Yepes: Otro que no es el mismo de antes. Tuvo buenos pasajes pero los años le pasan factura. (3)
Armero: Intentó en la salida. Yepes le cubrió bien la espalda. Centro para el primero. (3)
Aguilar: Muy confundido, no quitó balones. No entendió los relevos con su compañero Guarín. Pobre nivel. (2)
Viáfara: La misma pregunta de siempre: ¿Qué hace este jugador en la selección Colombia? ¿Quién dijo que era bueno? (1)
Guarín: Desesperado. Ni quitó ni pasó bien. Flojísimo. ¿Otra esperanza que se va? (1)
Moreno: Humo y más humo. Tratando de hacer la de él, traslada mucho con el balón, poco inteligente. (1)
Gutiérrez: Desconectado del medio campo. Intentó con movilidad pero los líneas siempre le marcaron fuera del lugar. Torres lo expulsa injustamente iniciando el segundo tiempo. (2)
Ramos: Se cansó rápido. Trató de desbordar por izquierda sin fortuna. No le fue tan mal como en su primera presentación. Tampoco marca diferencia. (3)
... los cambios ...
Martínez: Buena evolución de Jackson. Poco a poco lo llevaron a ser el delantero que es. En el DIM, a diferencia de lo que se hace en el Cali, supieron corregir sus falencias. Gol que pudo significar la clasificación. (4)
Hernández: Por alguna razón, siempre es su cara de angustia la que sale en las portadas de periódicos y portales mundiales. Algunos buenos minutos, después se enfrío. (3)
Pabón: ¿Y esto que fue Lara? (SC)
... el dt ...
Demorado en los cambios, sin lectura del partido, pésima alineación. ¿Será que lloró despues del encuentro?
... el central ...
Carlos Torres: Justa expulsión a Valdéz, injusta para Teófilo. Sus líneas no le ayudaron, sancionaron mal varios fueras del lugar en contra de Colombia. (2)
Calificaciones CAF:
(1) pésimo (2) malo (3) aceptable (4) bueno (5) excelente (SC) Sin calificación.
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Por lo menos se van a acabar varias polémicas en el fútbol colombiano. Los temas Juan Pablo Ángel, Iván Ramiro Córdoba, Giovanni Hernández, John Viáfara pasarán al olvido. Lástima por Mario Yepes. Quedarán otros como Giovanni Moreno, Falcao García, etc. que ojalá no trasciendan y el próximo técnico de la selección sepa diferenciar entre un buen jugador y uno que hace las jugadas del Chiguiro Benítez para celebración y fiesta del Circo Romano pero que en lo global, quita más de lo que pone.
La eliminación, así las matemáticas digan otra cosa, es cierta. Colombia no tiene ropa para una Copa Mundo.
Temas propuestos
1. ¿Hasta cuándo comprando humo?
2. ¿Cuáles son los correctivos estructurales que se deben realizar para clasificar al próximo mundial?
3. ¿Qué queda en materia de trabajo y jugadores para la próxima eliminatoria?
4. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, etc.
Obelisco