Hace un año la hinchada sabía de antemano que la bancada ganadora en las elecciones era la de Humberto Arias. La afición y los socios estaban cansados de los fracasos consecutivos de la administración de Rodrigo Otoya y veían en la billetera de Don Humberto la salida a tantos problemas acumulados. Infortunadamente para ellos - y para la institucionalidad de la Asociación - Don Humberto hizo una "jugada maestra" y dejó que otros manejaran la mayoría de voto en el Comité Ejecutivo del Club. Los resultados de la decisión de los socios, por lo menos en los temas administrativo y deportivo son nefastos desde todo punto de vista. Quienes estuvieron llamados a solucionar los problemas del Deportivo Cali no encuentran salidas y, de hecho, empeoran las situación con su incoherencia y falta de conocimiento de la empresa que tienen a cargo.